Cuando el dolor crónico te quita el sueño

El dolor y el insomnio están más relacionados de lo que nos podemos imaginar. Y no solo lo decimos al conocer la experiencia de algunas personas que tratamos en la Clínica del Dolor de Madrid, sino que así lo viene demostrando la investigación médica. En esta ocasión tomamos como referencia un estudio que demuestra que quienes padecen dolor crónico tienen más dificultades para dormir, y que a su vez, el no poder dormir incrementa la sensibilidad de las personas frente al dolor.

Se trata a todas luces de un círculo vicioso que afecta muy seriamente a los pacientes que padecen dolor crónico. Por ello, en la Clínica del Dolor de Madrid procuramos, entre otros aspectos, mejorar la calidad de su sueño.

Un estudio sobre la relación entre sueño y dolor

La investigación a la que hacemos referencia fue realizada por el Instituto Noruego de Salud Pública (NIPH, por sus siglas en inglés), con una muestra de diez mil personas.

Para empezar, los investigadores hicieron preguntas a los participantes sobre su experiencia con el insomnio durante el año anterior. Querían determinar cuántas veces habían manifestado problemas para quedarse dormidos. Para ello utilizaron una escala de uno a cuatro, la cual iba desde “nunca” hasta “más de una vez por semana”. También indagaron sobre otros problemas relacionados con el sueño. Este primer resultado indicó a los investigadores que el 10,5% de los encuestados tenían lo que ellos consideraron un trastorno del sueño.

Posteriormente, estos individuos fueron sometidos a la prueba de presión en frío, que es un método sencillo y eficaz para simular el dolor crónico. Se pide a las personas que sumerjan las manos en agua fría (a unos 3°C) durante un minuto y 46 segundos. Aquellas que las sacan muy pronto, en relación con otras, manifiestan una disminución en la tolerancia al dolor.

Con los datos obtenidos, los expertos determinaron que el 42% de los pacientes que habían manifestado padecer insomnio sacaron las manos antes de completar el tiempo de la prueba. Las cifras revelaron que las personas que tenían insomnio una vez a la semana tenían un 52% más de probabilidades de sacar sus manos del agua fría de forma rápida, en comparación con aquellas sin insomnio.

No obstante, al analizar otras variables se dieron cuenta de que la cantidad total de tiempo que las personas pasaron durmiendo no incidía de manera notable en su tolerancia al dolor.

Esto dejó al descubierto una cuestión muy importante, y es que la calidad del sueño del paciente con dolor crónico es más importante que la cantidad del mismo. Dicho de otra manera, lo que los expertos en dolor debemos procurar es que los pacientes puedan dormir lo mejor posible sin importar si se acercan a las 7 u 8 horas que siempre se recomiendan.

De esta manera quedó demostrado que el vínculo que existe entre los problemas para dormir y el dolor crónico es muy estrecho. Basta observar que aquellos participantes con insomnio severo que además manifestaron padecer dolor crónico, tenían más del doble de probabilidades de sacar las manos del agua mucho antes de terminar los 106 segundos, frente a los que no tenían ninguna de estas dos condiciones.

Los autores del estudio concluyeron que, en la búsqueda de procedimientos eficaces contra el dolor crónico, es clave el tratamiento conjunto de las dos afecciones.

Abordaje multidisciplinar para combatir el dolor y mejorar el sueño

“El dolor me despierta muchas veces en la noche”. “No puedo dormir más de dos horas seguidas”. “Siento que me levanto agotado”. Son frases que escuchamos a diario en nuestras consultas y por eso en las unidades del dolor, tenemos claro que padecer dolor crónico supone un impacto importante sobre la calidad del sueño del paciente.

En la Clínica del Dolor de Madrid consideramos que es importante valorar la calidad del sueño del paciente como un indicador del tratamiento analgésico. Si un paciente con dolor crónico no puede descansar en la noche, al otro día tolerará menos el dolor, su estado de ánimo empeorará, y su autoestima también se vendrá abajo.

Por todo ello, el abordaje multidisciplianar del dolor resulta clave. Una correcta farmacología, un buen tratamiento intervencionista y el acompañamiento de terapias físicas y psicológicas, pueden contribuir en conjunto a atacar desde diversos flancos tanto el problema de una mala calidad del sueño, como la intensidad del dolor responsable del mal sueño, que a su vez, empeora la calidad de vida de quien padece dolor crónico.

IMPORTANTE
Este blog tiene como objetivo dar a conocer la actividad de la Clínica del Dolor de Madrid al público en general. En ningún momento la información de estas líneas reemplaza el diagnóstico médico o la prescripción de tratamiento que determine el personal sanitario para cada paciente.