Dolor neuropático: el dolor sin causa aparente

¿Has oído hablar de personas que padecen de fuertes dolores cuya causa, a pesar de numerosas pruebas, no se ha podido establecer? ¿Tienes quizá algún familiar que manifiesta tener un dolor constante pero al que se le tacha simplemente de quejica, ya que los médicos no logran establecer el origen de su dolencia?

Estas personas pueden estar sufriendo un tipo de dolor que se conoce como neuropático, una patología que hay que tomar muy serio ya que puede afectar a las personas en su movilidad, su rendimiento laboral y su estado de ánimo. También puede tener incidencia en la vida social, ya que no pocas de ellas deben enfrentar la incredulidad de su entorno, que puede llegar a acusarle de “inventarse” el dolor.

Sólo unidades especializadas como la Clínica del Dolor de Madrid cuentan con el personal y los tratamientos especializados para ayudar a los pacientes que tienen este padecimiento.

¿Qué tan frecuente es el dolor neuropático?

Los dolores neuropáticos no son una rareza. La Sociedad Española de Neurología (SEN) estima que un 7% de la población del país, es decir cerca de 3 millones de personas, sufre algún tipo de dolor neuropático, y en su gran mayoría (el 77%) lo padece de manera crónica, es decir que supera los seis meses de duración.

Un dolor neuropático es difícil de reconocer y la mayoría de las veces no se puede diagnosticar como tal en la atención médica primaria.

Muchos pacientes llegan a la Clínica del Dolor de Madrid porque son remitidos por un médico que ha agotado las vías de diagnóstico. Otros llegan por su cuenta, después pasar por diferentes especialistas, numerosas pruebas y, lo peor, después de haber padecido mucho dolor.

¿Qué es exactamente el dolor neuropático?

Es una enfermedad del sistema nervioso que se produce cuando una de las vías normales por las que se transmite el dolor en el cuerpo humano se lesiona o sufre una disfunción. Este mal funcionamiento se puede producir en el sistema nervioso central (cerebro o médula espinal) o en el periférico (nervios, plexos o terminaciones nerviosas microscópicas).
Para entenderlo de manera más sencilla podríamos decir que el dolor neuropático se presenta cuando el sistema nervioso “se confunde” y comienza a interpretar los estímulos sensoriales normales de alerta (como por ejemplo el tacto o la temperatura) como si fueran sensaciones muy dolorosas y extremas.

¿Todos los dolores neuropáticos tienen el mismo origen?

No. Tal y como mencionamos anteriormente, el dolor neuropático puede tener su origen en disfunciones del sistema nervioso periférico o del sistema nervioso central. Dependiendo de ello, asimismo son las características del dolor y su posible tratamiento.

Por citar sólo unos casos, los pacientes que padecen neuralgia del trigémino, neuralgia postherpética (dolores después de haber padecido herpes) y dolores postraumáticos o postquirúrgicos, pueden estar padeciendo dolor neuropático con origen en el sistema nervioso periférico.

Por su parte, los efectos secundarios de un ictus, de la enfermedad de Parkinson o de la esclerosis múltiple, pueden estar en la raíz de dolores neuropáticos que afectan al sistema nervioso central.

También tiene origen neuropático el dolor postamputación, que se conoce como “dolor de miembro fantasma” y que en ocasiones puede involucrar tanto al sistema periférico como al central.

De cada una de estos padecimientos hablaremos detenidamente en futuras entradas de este blog.

¿Cuáles son los síntomas del dolor neuropático?

Este tipo de padecimiento suele tener unas características muy propias: sensación de dolor quemante o de frío intenso, hormigueo, sensación de pequeñas descargas eléctricas, adormecimiento o pesadez de miembros. Es común también que la persona con dolor neuropático manifieste tener una zona con pérdida de sensibilidad ante los estímulos o, por el contrario, con aumento excesivo de las sensaciones.

También hay pacientes que nos comentan en consulta que sienten fuertes dolores ante estímulos completamente normales, como una caricia o cuando se cepillan el pelo. A esta hipersensibilidad táctil se le conoce como alodinia, una clase de dolor neuropático que lleva al extremo sensaciones que al común de las personas no les generan dolor alguno.

Otros pacientes desarrollan hiperalgesia que es una respuesta aumentada del dolor. Es el caso del individuo que tras recibir un golpe que para cualquier persona sería tolerable, para él se convierte en un dolor insoportable.

¿Cómo se diagnostica el dolor neuropático?

Cuando una persona llega a la Clínica del Dolor de Madrid con un posible dolor neuropático, realizamos las pruebas que nos permitan determinar si tiene algunos de los síntomas característicos.

En esta etapa, el equipo médico se concentra en evaluar y cuantificar la intensidad del dolor, a la par que analiza cómo repercute en la actividad diaria de la persona. Con base en la información obtenida del paciente y de sus pruebas, el equipo multidisciplinar establece qué tipo de dolor padece e inicia uno o varios tratamientos.

¿Cómo se trata el dolor neuropático?

En términos generales, frente a la complejidad del dolor neuropático, la Clínica del Dolor de Madrid trabaja en el control de los principales síntomas con el fin de reducir la intensidad del dolor y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Existen dolores neuropáticos que no son tratables, aunque en la mayoría de los casos se pueden aplicar tratamientos paliativos.

Algunos casos permiten la adopción de tratamientos farmacológicos, en los que se hace uso de medicamentos no convencionales como son los antidepresivos y los anticonvulsionantes. Otras personas responden muy bien ante los opiáceos y los tratamientos tópicos (cremas y parches), que tienden a evolucionar en los últimos años.

No obstante, la vanguardia en el tratamiento del dolor se encuentra en los llamados tratamientos intervencionistas. Mediante ellos, se localizan y tratan las áreas que generan el dolor, de una forma muy directa y precisa.

En la Clínica del Dolor de Madrid, como en gran parte de los centros especializados, el intervencionismo en el tratamiento de dolores neuropáticos ha venido al alza a propósito de desarrollos recientes en la obtención de imágenes diagnósticas que permiten identificar, con gran precisión, el punto en el que se genera el dolor.

En otras ocasiones, bien como tratamiento principal o como complementario, algunas dolencias neuropáticas responden de forma muy positiva a la fisioterapia especializada y a la atención psicológica.

De allí la importancia de que los dolores neuropáticos sean tratados en unidades con equipos profesionales multidisciplinares, como la Clínica del Dolor de Madrid.

IMPORTANTE
Este blog tiene como objetivo dar a conocer la actividad de la Clínica del Dolor de Madrid al público en general. En ningún momento la información de estas líneas reemplaza el diagnóstico médico o la prescripción de tratamiento que determine el personal sanitario para cada paciente.