“El dolor crónico ya es considerado una enfermedad”

La gran noticia fue hecha pública por el doctor Víctor Mayoral, secretario de la Sociedad Española del Dolor (SED), durante la clausura de la jornada denominada #noHayDolor, un evento celebrado en Madrid el 1 de octubre con el objetivo de compartir información y testimonios sobre el tema con la comunidad de personas que padecen dolor crónico. Miembros de la Clínica del Dolor de Madrid asistimos a la jornada con el objeto de conocer algo más acerca de la percepción social del dolor en la España de hoy.

Se trató en definitiva de una jornada cargada de emociones por la temática de las conferencias, por la calidad de las las historias que compartieron algunos de los ponentes y por los testimonios espontáneos de personas del público.

Secretos de laboratorio

La primera dosis de optimismo corrió por cuenta del doctor Carlos Goicoechea, Catedrático de Farmacología de la Universidad Rey Juan Carlos, quien en su conferencia titulada ‘Secretos de laboratorio’ dio respuesta a grandes rasgos a la pregunta ¿cómo hemos llegado a saber lo que sabemos del dolor?

Su explicación resultó muy esclarecedora para los pacientes del dolor que desean entender cómo se ha ido abordando el tratamiento del dolor a través de la Historia. Su conclusión esperanzadora es que “nos dirigimos hacia una medicina personalizada donde se trata de saber qué es, por qué surge y con qué tratar el dolor”.

De todos es sabido que la ciencia no se detiene, pero fue alentador escucharlo confirmar que en los centros de investigación se continúa trabajando desde muchos frentes, casi 700, sobre la manera de tratar el dolor desde la complejidad que encierra.

Responder a la gran pregunta ¿aguantarse o quejarse?, fue el objetivo que se marcó el doctor Fernando Cerveró, profesor emérito de la Universidad de McGill (Montreal) en su ponencia sobre ‘Cómo ve la sociedad el dolor’, y en la que dejó al descubierto una especie de círculo vicioso del alivio dolor.

“Las expectativas de una vida sin dolor generan poca tolerancia al dolor y por tanto se demanda más analgesia”. Para el catedrático, vivir en un mundo sin dolor es utópico. Frente a esto, y al hilo de su tesis, los pacientes saben que el equilibrio entre quejarse por un dolor y el tener que aguantarlo no siempre se consigue. Es más una búsqueda constante de tratar de entender el dolor y aprovechar el alivio que les proporcionan los diferentes tratamientos.

¿El mejor día? Hoy

Bajo este inspirador título, el Doctor en Psicología y Coordinador del Grupo de Trabajo de Psicología y Dolor de la SED, Antoni Castel, expuso 10 pautas psicológicas para vivir positivamente con dolor.

Castel recalcó que un paciente con dolor crónico debe tener claro ¿cómo vive su dolor?, ¿cómo reacciona frente a este?, ¿cuáles son las expectativas que tiene?, ¿cómo ve el mundo? , y ¿qué espera de la vida? Una vez que responda estas preguntas y que entienda cuál o cómo quiere que sea su relación con el dolor, podrá enfrentarlo.

Algunas de las pautas que propone para dar respuesta a estas preguntas son:

  • Identificar las barreras que le impiden avanzar.
  • Conocer y desmontar el origen de los pensamientos negativos.
  • Aceptar positivamente el dolor, lo que no implica que el paciente tenga que resignarse, sino que haga un esfuerzo para adaptarse.
  • Construir su propia agenda en la que aprenda a priorizar y planificar sus objetivos los cuales deben ser específicos, medibles y temporales.
  • Ser flexible y paciente.
  • Aprender técnicas de relajación.
  • Manejar las recaídas, ya que es imprescindible comprender que estas forman parte de la vida del paciente con dolor crónico. Antes que desanimarse por ellas, las personas con dolor crónico deben preocuparse por buscar las posibles causas que las originaron.

El espejo digital del dolor

La fase informativa de la jornada #noHayDolor tuvo como elemento central la presentación de un interesante documento que analiza las conversaciones que sostienen a través de Twitter los pacientes con los profesionales sanitarios en torno al tema del dolor crónico. Acerca del contenido de este documento y sus reveladores datos hablaremos más detenidamente en otra entrada de este blog.

Adelantamos sí, por sorprendente, una de sus principales conclusiones: de ocho patologías crónicas analizadas, de las que menos se habla en esta red social es de psoriasis y de dolor crónico. Juntas no llegan al 3% de las conversaciones estudiadas.

Es por esto que los pacientes insistieron en la necesidad de visibilizar la problemática del dolor crónico, hacer que la sociedad entienda que existe, que está y que puede llegar a la vida de una persona en cualquier momento.

Saber que se puede, siempre

Y el cierre de esta jornada no pudo ser más emotivo, más real, más desgarrador y más inspirador que el testimonio que compartió con los asistentes Irene Villa. Por si alguno aún no lo sabe, Irene es la gran mujer en la que se ha convertido la niña de 12 años que perdió las dos piernas y tres dedos de una mano, a raíz de un atentado con bomba en el año 1991.

Y aunque pareciera que hemos utilizado muchos calificativos, realmente se puede quedar uno corto al verla contar, con una sonrisa amplía y un humor espléndido, todo lo que ha logrado hacer en su vida.

Pero como esta cita era con el dolor, Irene reconoció que ha recorrido muchos países hablando de su experiencia vital pero que nunca había tenido la oportunidad de contar su vivencia sobre el dolor. No obstante, compartió sin censura, y con gran sensibilidad, detalles acerca de los dolores tan intensos por los que ha tenido que pasar y por los que, aunque ya no con la misma intensidad, sigue pasando.

Ella sabe y lo dice: “el dolor es inevitable, pero el sufrimiento opcional”. Después de esta gran Jornada ella también se ha comprometido a visibilizar el dolor, porque detrás de su gran fuerza de voluntad hay cantidades inimaginables de dolor.

La sensación con la que buena parte de los asistentes salieron de este evento fue de esperanza. Laboratorios que siguen investigando, el avance de la visibilidad del dolor crónico en la sociedad española es lento pero imparable, los grupos de apoyo en las redes sociales se fortalecen y son eficaces. Y la gran noticia de que el dolor crónico ya es considerado como una enfermedad, sobre cuyas implicaciones también ahondaremos en otra entrega de este blog.

IMPORTANTE
Este blog tiene como objetivo dar a conocer la actividad de la Clínica del Dolor de Madrid al público en general. En ningún momento la información de estas líneas reemplaza el diagnóstico médico o la prescripción de tratamiento que determine el personal sanitario para cada paciente.