El dolor del miembro fantasma

Según datos de la Sociedad Española de Medicina Interna nuestro país ocupa el segundo lugar en el mundo, por detrás de Estados Unidos, en casos de amputaciones de miembros inferiores a causa de la diabetes tipo 2. A esto hay que sumar las amputaciones que se producen por otras causas como accidentes de tráfico, que es la que le sigue en porcentaje de casos, y las restantes por infecciones o tumores óseos.

Perder un miembro supone un importante impacto físico y emocional en las personas. Pero además puede traer consecuencias a nivel de dolor crónico. Y es que, lamentablemente, después de una amputación la gran mayoría de los pacientes presentan problemas de dolor asociado al miembro que ya no existe.

En este sentido, cuando a una persona le amputan una extremidad pueden ocurrir dos cosas: una es que sienta que todavía tiene el miembro, y la otra es que puede sufrir dolor en donde estaba esa parte del cuerpo.

El ‘miembro fantasma’

Los pacientes amputados pueden tener la sensación, no dolorosa, de tener aún la extremidad que han perdido. Y la sienten de una manera muy real, como si aún la tuvieran en sus cuerpos. Esto ocurre tanto en sus componentes sensoriales como motores.

Esta experiencia, a la que se ha dado el nombre de ‘sensación de miembro fantasma’, es muy frecuente durante los tres primeros meses posteriores a la pérdida del miembro y la suelen padecer, en distinta medida, la práctica totalidad de los pacientes amputados.

El ’dolor fantasma’

Por otro lado, el ‘dolor fantasma’ o ‘dolor del miembro fantasma’ es aquel al que refieren los pacientes como si proviniera de la parte del cuerpo que ya no tienen. Para algunas personas amputadas esta sensación mejora con el tiempo sin tratamiento alguno. En otros casos puede surgir años después de haberse realizado la amputación.

En unos y otros, esta percepción molesta y desagradable puede convertirse en un dolor crónico que afecta su calidad de vida. Allí es donde centros especializados como la Clínica del Dolor de Madrid entramos a brindar soluciones.

El dolor residual

Hay otro tipo de dolor que pueden padecer los pacientes amputados. Se trata del dolor en el miembro residual, que es aquel que se origina en el segmento no amputado del miembro y puede deberse al dolor propio de la cirugía, a complicaciones vasculares, a causas musculares o a infecciones, entre otros.

¿Cuál es el origen del dolor del miembro fantasma?

No se sabe a ciencia cierta la causa del dolor del miembro fantasma y de otras ‘sensaciones fantasmas’. No se puede decir con exactitud qué es lo que ocurre en el cerebro una vez que se amputa la extremidad.

Algunos expertos creen que el dolor fantasma puede explicarse, al menos parcialmente, como una respuesta a señales mixtas del cerebro. Después de una amputación, las áreas de la médula espinal y del cerebro pierden la entrada de la extremidad ausente y se ajustan de manera impredecible. Por lo tanto el cuerpo utiliza el dolor para indicar que algo no está bien.

Otros estudios plantean que, después de una amputación, el cerebro reasigna la parte de los circuitos sensoriales perdidos a otra zona del cuerpo. Dicho de otra manera, debido a que el área amputada ya no puede enviar y recibir información sensorial, esta se dirige hacia otra parte del cuerpo. Por ejemplo, se envían las sensaciones de un brazo amputado a un muslo. Así que cuando la persona se toca el muslo es como si también se estuviera tocando el brazo ausente. Por tanto, el dolor puede ser producto de estos circuitos sensoriales que ‘se cruzan’ de manera inexplicable.

Características del dolor del miembro fantasma

Los términos utilizados por los pacientes para describir este dolor incluyen: ardor, aplastamiento, dolor fulgurante, calambres, presión, sensación punzante o quemante, sensación de triturar la extremidad, desgarro, torsión, mordisco, como sensación de serrar el miembro, como un latigazo, como una cornada, hormigueos o parecerse a un golpe eléctrico.

Algunos lo describen como si les derramaran agua hirviendo sobre su extremidad o como si el miembro estuviera ardiendo.

Tratamiento del dolor del miembro fantasma

No existe un medicamento especial para tratar el dolor del miembro fantasma y. como en otros tipos de dolor, en este también se recetan fármacos para tratar otras enfermedades que dan buenos resultados en algunos pacientes. Entre estos se encuentran los anticovulsionantes, los antidepresivos y también, en casos de sensaciones de dolor muy fuertes, los opioides.

A nivel de tratamientos intervencionistas, en la Clínica del Dolor de Madrid tenemos experiencias positivas con el bloqueo nervioso, la estimulación eléctrica central y periférica que, en gran parte de los casos, alivia el dolor y mejora la calidad de vida de los pacientes.

Futuros tratamientos

Afortunadamente las investigaciones que buscan descubrir el origen del dolor del miembro fantasma avanzan y por tanto existen buenas perspectivas en el desarrollo de tratamientos para paliarlo.

Uno de esos trabajos es el que realizan investigadores de la Universidad de Osaka, en Japón, en colaboración con científicos de la británica Universidad de Cambridge. El equipo de investigadores utilizó una interfaz cerebro-máquina para entrenar a un grupo de diez personas con el fin de que controlaran un brazo robótico con el cerebro.

De esta forma, encontraron que si un paciente intentaba controlar la prótesis asociando el movimiento con su brazo perdido el dolor aumentaba, mientras que el entrenamiento para asociar el movimiento de la prótesis con el miembro no amputado lo disminuía.

Los resultados obtenidos demuestran que en pacientes con dolor crónico vinculado a la amputación o a la lesión del nervio, hay ‘cables cruzados’ en la parte del cerebro relacionada con la sensación y el movimiento. Todo apunta a que mediante la reparación de la interrupción puede tratarse el dolor.

En esta misma línea, también se han empezado a hacer pruebas para usar gafas y cascos de realidad virtual para tratar el dolor. Un programa informático instalado en estos dispositivos simula la extremidad intacta de la persona, de modo que parezca que no ha habido una amputación.

Por último, y a manera de prevención del dolor del miembro fantasma en los casos de intervenciones programadas, algunos médicos recomiendan anestesia local (espinal o epidural) en las horas o días previos a la amputación. Esto puede disminuir el dolor que sigue inmediatamente a la cirugía y reducir el riesgo de dolor crónico del miembro fantasma en el futuro.

IMPORTANTE
Este blog tiene como objetivo dar a conocer la actividad de la Clínica del Dolor de Madrid al público en general. En ningún momento la información de estas líneas reemplaza el diagnóstico médico o la prescripción de tratamiento que determine el personal sanitario para cada paciente.