La neuralgia del trigémino, ese insoportable dolor facial

¿Has escuchado hablar alguna vez del dolor suicida o del tic doloroso? Pues así es como se conoce también al dolor producido por la neuralgia del trigémino, una sensación dolorosa que se percibe en una determinada zona de la cara y que es tan intensa y desagradable -casi inaguantable según quienes la padecen- que merece tales apelativos.

La neuralgia del trigémino es una patología del dolor crónico que se origina en un nervio conocido como trigémino o trigeminal, una denominación que proviene del latín y significa tres mellizos, en alusión a sus porciones principales: nervio oftálmico, nervio maxilar y nervio mandibular. De allí que el dolor por neuralgia en este nervio se pueda localizar en alguna de estas partes de la cara.

El trigémino cumple dos funciones. Por un lado, aporta la información necesaria para que los músculos de la masticación se muevan, y en segundo lugar, recoge la información sensitiva de la mitad anterior de la cabeza, así como de la lengua, los dientes, los ojos y la mucosa bucal.

¿Cómo es el dolor producido por la neuralgia del trigémino?

Quienes lo padecen lo describen como una descarga eléctrica muy fuerte, punzante y aguda que aparece de manera espontánea o que puede desencadenarse por estímulos externos, tales como:

  • Hablar
  • Masticar
  • Lavarse los dientes
  • Tocarse el rostro
  • El roce del viento
  • Maquillarse
  • Lavarse la cara
  • Afeitarse

En un 97% de los casos, el dolor por neuralgia del trigémino se registra en un solo lado de la cara. Por lo general empieza a manifestarse de manera moderada, pero su intensidad llega a ser extremadamente fuerte en la mayoría de los pacientes.

Respecto a la duración, los ataques pueden ser de algunos segundos o prolongarse por dos minutos. En algunas ocasiones se encadenan varios ataques. Hay pacientes que pueden llegar a tener más de 100 ataques durante el día.

No obstante, la neuralgia del trigémino puede progresar y causar episodios de dolor agudo más prolongados y frecuentes, los cuales llegan a durar días, semanas o meses. De la misma forma, también es posible que desaparezcan durante meses o años. 

En los días previos a un episodio, algunos pacientes pueden experimentar sensación de cosquilleo, entumecimiento o un dolor algo persistente y constante.

Dependiendo de la zona del nervio que esté afectada, el dolor se puede localizar en tres partes diferentes de la cara: en la frente y órbita del ojo; en la mejilla, extendiéndose hacia la nariz o el oído; y por último, en la mandíbula, desde donde suele extenderse hacia el mentón y la base de la lengua.

¿Cuál es la causa de la neuralgia del trigémino?

De acuerdo con su origen, la neuralgia del trigémino se puede clasificar en dos: primaria -también llamada esencial- que es aquella en la que se desconoce su causa, y secundaria o sintomática, que es la que puede tener su origen en algunas de las siguientes causas:

  • Presencia de un tumor que presiona o irrita el nervio trigémino
  • Contacto entre un vaso sanguíneo normal y el nervio trigémino cuya presión causa su mal funcionamiento
  • Esclerosis múltiple o trastornos similares que dañan la vaina o capa aislante de mielina que protege el nervio
  • Accidente cerebrovascular o traumatismo facial

¿Cómo se diagnostica la neuralgia del trigémino?

No existe una prueba única para diagnosticar la neuralgia del trigémino.  Generalmente los especialistas en el dolor nos basamos en los antecedentes médicos del paciente, en la descripción de los síntomas y en un examen físico minucioso.

Respecto a las pruebas diagnósticas, la resonancia magnética permite descartar a los tumores o a la esclerosis múltiple como los causantes del dolor. Por otra parte, para determinar si hay problemas con los vasos sanguíneos o si se produce cualquier compresión en el nervio trigémino cerca del tallo cerebral, se recurre a la angiografía por resonancia magnética.

¿Cuál es el tratamiento de la neuralgia de trigémino?

El primer tratamiento que se pone en marcha es el farmacológico. Generalmente este tipo de neuralgia se trata con medicamentos anticonvulsivos, ya que los analgésicos clásicos no suelen ser eficaces.

En cuanto a los tratamientos intervencionistas, en la Clínica del Dolor de Madrid realizamos el tratamiento por radiofrecuencia, ya sea pulsada o térmica del nervio trigémino. Este procedimiento pretende interrumpir la transmisión de señales de dolor al cerebro. Este tratamiento, aunque requiere sedación profunda, se hace de manera ambulatoria. El alivio del dolor con este tratamiento, puede durar por varios meses y se puede repetir de forma periódica.

IMPORTANTE
Este blog tiene como objetivo dar a conocer la actividad de la Clínica del Dolor de Madrid al público en general. En ningún momento la información de estas líneas reemplaza el diagnóstico médico o la prescripción de tratamiento que determine el personal sanitario para cada paciente.