Radiofrecuencia: alivio del dolor con ondas electromagnéticas

La radiofrecuencia, término que designa a la porción menos energética del espectro electromagnético, es una de las grandes esperanzas para algunos pacientes que acuden a unidades del dolor como la nuestra.

Cada persona que se acerca a la Clínica del Dolor de Madrid en busca de alivio para su dolor crónico, es un mundo. Las causas del dolor son múltiples y las intensidades de cada caso varían en una amplia gama.

La formación académica especializada en el tratamiento del dolor crónico y la amplia experiencia profesional de nuestro equipo multidisciplinar, nos permiten llegar a diagnósticos aproximados acerca del origen y posibles tratamientos que pueden ser aplicados a cada persona para aliviar su dolor. Unas pruebas diagnósticas adicionales hacen posible determinar qué tipo de dolor padece cada persona y cómo abordar su problema.

Tratamiento intervencionista con radiofrecuencia

Allí donde la medicación analgésica y las terapias de rehabilitación resultan insuficientes, las técnicas intervencionistas han demostrado ser complementos o sustitutos muy acertados.

La radiofrecuencia es uno de los tratamientos intervencionistas que solemos aplicar por su eficacia para aliviar algunas de las dolencias de los pacientes en la Clínica del Dolor de Madrid. Con este procedimiento se aplica un tipo de corriente eléctrica, emitida en forma de onda de alta frecuencia, que llega hasta el nervio o a la estructura afectada y produce un efecto analgésico más o menos duradero.

¿Qué tipos de dolor pueden ser tratados con radiofrecuencia?

Se aplica en numerosos casos en los que un bloqueo nervioso (procedimiento que ya hemos tratado en otra entrada de este blog), ha resultado eficaz o con efectos de muy corta duración. En términos generales, se estima que una intervención con radiofrecuencia prolonga el tiempo de duración de los efectos de un bloqueo nervioso.

La radiofrecuencia es una alternativa terapéutica en patologías degenerativas de la columna, tales como hernia discal, síndrome facetario, latigazo cervical, radiculopatías y estenosis de canal.

También es un tratamiento válido en casos de artrosis o lesiones en las grandes articulaciones de la anatomía humana, tales como la rodilla, el hombro o la cadera.

Es útil asimismo para paliar dolores neuropáticos, entre ellos los que tienen su origen en los nervios ilio-inguinal, femorocutáneo, intercostal y otros nervios periféricos.

Algunos tipo de cefalea tales como la neuralgia del trigémino, la cefalea en racimos y el dolor facial atípico tambien pueden ser tratados con éxito con radiofrecuencia .

¿Cómo funciona la radiofrecuencia para aliviar el dolor?

Cuando existe una estructura lesionada -sea columna, rodilla u hombro- los nervios que recogen la señal de dicha zona se hiperactivan y envían bastante información al cerebro, el cual la percibe como dolor. Lo que se hace con la radiofrecuencia es aplicar el principio de calor por fricción, a una escala pequeña y muy precisa.

Esto tiene como consecuencia una lesión controlada y parcial del nervio que conduce la señal dolorosa.

¿Cómo se realiza el procedimiento de la radiofrecuencia?

Una vez que se determina la causa del dolor y se identifica la estructura a intervenir, se programa el procedimiento de radiofrecuencia. Para ello, el médico introduce en el cuerpo del paciente una aguja con punta eléctricamente activa que emitirá la señal de radiofrecuencia. Para controlar tanto la trayectoria de la aguja como el punto de ubicación exacto en el que se va a aplicar el procedimiento, el médico se vale de equipos de ultrasonido o de rayos X, con los que monitoriza el recorrido de la aguja en tiempo real.

La aguja tiene una especie de aislamiento o revestimiento excepto en la punta, en un segmento que puede tener entre 2 y 10 mm, y que es por donde se transmite la corriente a los tejidos circundantes.

Cuando la aguja está en la posición correcta, se realiza una prueba de estimulación motora y sensitiva, que confirma la adecuada situación de la aguja. Es el momento en que se procede a la aplicación de la radiofrecuencia durante un tiempo que puede variar según el caso, desde 60 segundos a 8 minutos.

¿La radiofrecuencia es un procedimiento doloroso?

No. Se realiza con anestesia local y, en algunos casos, con una ligera sedación, de forma que el paciente pueda colaborar durante todo el procedimiento sin realizar movimientos bruscos.

Se hace de manera ambulatoria, ya que después de realizado el tratamiento el paciente puede irse a casa. En ningún caso se hace con anestesia general.

¿Cuánto dura el efecto de la radiofrecuencia?

Es bastante difícil de precisar. La radiofrecuencia ayuda a aliviar el dolor de manera duradera pero no permanente. No obstante, mientras dura su efecto. los pacientes pueden tener mayor funcionalidad y actividad.

Otra ventaja es que pueden disminuir o eliminar los analgésicos durante el tiempo de efectividad, con lo que reducen los efectos secundarios asociados a los mismos.

Por último, una de las más importantes es que las personas mejoran en su calidad de vida. Nos referimos a que podrán dormir mejor y tener deseos de volver a su vida cotidiana con relativa normalidad.

Cada paciente es diferente y hay casos en los que se ha logrado una recuperación de varios meses hasta incluso años. Sin embargo, la implicación del paciente es importante para extender este tiempo, en la medida en que se preocupe por mantener un peso óptimo, fortalecer su musculatura mediante la realización de actividad física dirigida y adaptada, así como mantener posturas apropiadas.

Además de las circunstancias de cada caso, la duración del período sin dolor va a depender del tipo de radiofrecuencia que se haya practicado a la persona en respuesta a su patología.

¿Qué tipos de procedimientos de radiofrecuencia existen?

Según el caso, el médico puede recomendar la práctica de uno de los dos tipos de procedimientos de radiofrecuencia existentes.

Radiofrecuencia convencional (RFC)

También se le conoce como radiofrecuencia térmica, ya que en el momento de su aplicación se busca mantener la administración de corriente de manera controlada hasta llegar a una temperatura de hasta 90º. Esto genera una lesión tisular (de los tejidos) por calor, que afecta a los nervios transmisores de la sensación de dolor.

Radiofrecuencia pulsada

A diferencia de la RFC, en este procedimiento se interrumpe periódicamente la administración de corriente eléctrica. En este caso las ondas de radiofrecuencia se administran en forma de pulsos, lo que produce dos efectos. Por un lado, la temperatura no aumenta de manera significativa (hasta 42º), por lo que no lesiona el tejido circundante como en la radiofrecuencia continua. Por el otro, se crea dentro del tejido una carga eléctrica que cambia el campo magnético del nervio, haciéndolo ‘torpe’ en su interior para la transmisión del dolor, sin lesionarlo del todo.

¿Se puede repetir la radiofrecuencia?

Sí, una vez que remiten los efectos del tratamiento, el paciente puede volver someterse a una radiofrecuencia para volver a recuperar su estado de mejoría. El médico evaluará en cada caso el compromiso del paciente con su autocuidado.

También es importante añadir que los pacientes que tienen poco o ningún alivio del dolor después de realizado este procedimiento no son candidatos para intentar una nueva intervención.

¿Existen efectos secundarios después de la radiofrecuencia?

Como en casi todos lo tratamientos médicos y quirúrgicos la radiofrecuencia puede generar molestias durante los primeros días y pueden aparecer cardenales en la zona donde se introdujo la aguja.

Es importante que el paciente sepa que los nervios afectados por la radiofrecuencia suelen terminar regenerándose, razón por la cual es que pasado un tiempo es posible que reaparezca el dolor y sea necesario repetir el procedimiento.

IMPORTANTE
Este blog tiene como objetivo dar a conocer la actividad de la Clínica del Dolor de Madrid al público en general. En ningún momento la información de estas líneas reemplaza el diagnóstico médico o la prescripción de tratamiento que determine el personal sanitario para cada paciente.