Dolor crónico por fascitis plantar

Una de las patologías por las que recibimos frecuentes consultas en la Clínica del Dolor de Madrid es la llamada fascitis plantar. Se trata de un dolor punzante que se presenta en la planta del pie (cerca del talón), se hace más fuerte en las primeras horas de la mañana y puede volver con intensidad cuando quien lo padece permanece mucho tiempo de pie o, por el contrario, está sentado durante un plazo prolongado y retoma la actividad.

La fascitis plantar se puede atribuir a diversas causas, puede complicarse hasta convertirse en crónica y tiene diversas modalidades de abordaje terapéutico. Estos temas, y algunos detalles más sobre esta dolencia, serán tratados en la presente entrada del blog de la Clínica del Dolor de Madrid.

¿Qué causa la fascitis plantar?

Empecemos por aclarar qué es la fascia plantar. Se trata de una gruesa banda de tejido conjuntivo que conforma la planta del pie y que conecta el calcáneo (hueso del talón) con los dedos. Como bien sabemos, el sufijo -itis se refiere a la inflamación, luego la fascitis se da cuando este tejido se inflama o se hincha, lo cual puede responder a distintas causas:

  • Malformaciones en el arco del pie, bien sea por causa del llamado pie plano (arco insuficiente) o por la condición contraria, conocida como pie cavo o arco plantar alto.
  • Actividad deportiva frecuente relacionada con la carrera de larga distancia, los trayectos cuesta abajo o las superficies irregulares.
  • Obesidad.
  • Tensión excesiva en el talón de Aquiles.
  • Utilización de calzado que no soporta de manera correcta el arco del pie o es demasiado blando.
  • Incremento sobrevenido del nivel de actividad física o de la necesidad de permanecer más tiempo de pie.
  • Deficiencias en los hábitos de caminata como la excesiva pronación (giro natural del pie hacia adentro al andar) o inclinación del pie hacia adelante en la marcha.

Anteriormente se solía asociar la fascitis plantar con la presencia de un espolón (endurecimiento y crecimiento de la superficie del calcáneo) en el pie, pero investigaciones más recientes han demostrado que se puede presentar en ausencia de este. También existe evidencia de personas con espolones que no se ven afectadas por la fascitis.

¿Cuándo la fascitis se convierte en crónica?

En el momento en que el dolor provocado por la fascitis sobrepasa los tres meses de duración ya se puede considerar crónico.

Corresponde más a causas estructurales que al uso del calzado inapropiado, ya que lo último es una situación que se puede corregir con facilidad. Por lo general tiene que ver con pies planos o cavos, o con deficiencias en el movimiento de músculos que van desde los gemelos hasta los glúteos y que terminan por sobrecargar la fascia.

¿Cómo se diagnostica y cómo se trata la fascitis plantar?

Los primeros datos que busca el médico cuando sospecha de la presencia de fascitis plantar son los hábitos laborales y deportivos, las características del dolor (intensidad, localización y cuándo se exacerba) y, sobre todo, la exploración física.

Posteriormente, a modo de confirmación, el médico puede ordenar una radiografía, ecografía o una resonancia magnética, con el fin de descartar la presencia de otro tipo de lesión que esté detrás de la causa del dolor.

En cuanto al tratamiento, la gran mayoría de casos de fascitis plantar tienen un buen pronóstico de recuperación. Basta con reposo, evitar cierto tipo de calzado y aplicar hielo en la zona dolorosa.

El dolor crónico por fascitis también reacciona de manera positiva a los analgésicos y antiinflamatorios. En cuanto a las terapias, el fisioterapeuta puede enseñar al paciente una serie de movimientos y ejercicios para estirar la fascia y para el fortalecimiento de los músculos de las piernas.

También al paciente se le puede recomendar el uso de una férula que estire el tendón de Aquiles y el arco del pie para uso exclusivo durante el descanso nocturno. Entre tanto, y para apoyar el proceso, el paciente puede utilizar plantillas ortopédicas para evitar la recarga de peso en alguno de los dos lados.

Finalmente, dentro de los tratamientos intervencionistas para la fascitis plantar, el equipo multidisciplinar puede recomendar las infiltraciones de anestésico local y corticoides. Además, se puede aplicar el tratamiento por radiofrecuencia pulsada en la zona. Unas y otras pueden contribuir a acelerar la recuperación en combinación con los tratamientos citados anteriormente.

IMPORTANTE
Este blog tiene como objetivo dar a conocer la actividad de la Clínica del Dolor de Madrid al público en general. En ningún momento la información de estas líneas reemplaza el diagnóstico médico o la prescripción de tratamiento que determine el personal sanitario para cada paciente.