Las mujeres padecen más dolor crónico que los hombres

La Encuesta Europea de Salud en España del año 2020, reveló cifras que ratifican una situación que hemos percibido en la Clínica del Dolor de Madrid a lo largo de nuestra dilatada experiencia en el tratamiento del dolor crónico. Los datos del estudio evidencian que el deterioro de la salud de las personas es más notorio, no solo con el paso de los años, sino que también marca una diferencia de género. Al preguntar por el estado de salud entre la población mayor de 15 años, en 22 mil viviendas españolas, el 79% por ciento de los hombres manifestó tener un estado de salud muy bueno o bueno, frente al 71% de las mujeres que respondieron lo mismo.

Al hacer la misma pregunta entre los encuestados que superaban los 64 años de edad, la diferencia se acentuó aún más. Mientras que el 66% de los hombres manifestaron que su estado de salud era bueno o muy bueno, tan solo el 56,4% de las mujeres lo percibían bueno.

Explorar las causas

El Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP), de la Universidad Autónoma de Madrid, realizó un estudio para explorar las causas por las cuales el riesgo de padecer dolor crónico aumenta en las mujeres. Para poder llegar a resultados concluyentes hicieron un seguimiento durante tres años a 851 personas -hombres y mujeres- de más de 63 años.

Los investigadores determinaron que casi una de cada cuatro mujeres que no padecían dolor crónico al inicio del estudio, desarrolló dolor de intensidad alta al finalizar el seguimiento.

Tras el análisis de los resultados, el Centro identificó que entre los factores que influyen en el mayor riesgo de sufrir dolor crónico en las mujeres, los principales son:

  • Las mujeres son más propensas a enfermedades crónicas y a enfermedades osteomusculares.
  • Tienen un peor estado funcional, y se evidencia en la afectación de algunos sistemas como el motor, endocrino o cardiovascular.
  • Tienden a desarrollar más estrés y angustia psicológica.
  • Suelen tener menor actividad física.

Por su parte, la Sociedad Española del Dolor (SED) maneja unas cifras que de una u otra forma ratifican algunos de los resultados obtenidos por el CIBERESP. De acuerdo con el informe de la SED:

  • El 23% de las mujeres sufre de artrosis frente al 11% de los hombres.
  • El 12% de las mujeres sufre migraña contra el 4% de los hombres.
  • El 16% de las mujeres manifiesta un dolor insoportable frente al 7% de los hombres.
  • El 76% de las mujeres sufre dolor y depresión contra el 26% de los hombres.

Un reto profesional

Estos datos ponen sobre la mesa de los profesionales sanitarios la necesidad de tener en cuenta la perspectiva de género a la hora de abordar el dolor crónico.
En la Clínica del Dolor de Madrid ratificamos las conclusiones a las que se refieren estos estudios, por la notoria diferencia entre la cantidad de mujeres que acuden en busca de nuestra ayuda profesional con respecto a la de los hombres.

En consecuencia, uno de los aspectos en los que reforzamos el abordaje del dolor, es en el incremento de la escucha a los pacientes. “No me creen que viva con dolor permanente, piensan que soy débil y quejica”. “Me siento culpable por no poder cuidar de mi familia como debiera”. “Oculto mi dolor para que mis hijos no se preocupen”, son algunas de las frases que suelen acompañar a un número importante de nuestros pacientes.

En atención a ello, desde la Clínica del Dolor de Madrid reconocemos que todos los pacientes requieren un abordaje biopsicosocial para trabajar este tipo de sentimientos y para que no se conviertan en una carga que se sume a la del dolor mismo.

¿Es posible prevenir?

Las investigaciones ya han señalado algunos factores que contribuyen a que el dolor se incremente más en las mujeres que en los hombres. De esta manera, cambiar algunos comportamientos puede ayudar a cerrar la brecha de género. Por ejemplo:

  • Si sabemos que el estrés es un desencadenante, la solución es contrarrestarlo. Para ello lo ideal es recurrir a técnicas como yoga, pilates, relajación y meditación, desde una edad temprana.
  • Es verdad que las mujeres son más propensas a enfermedades osteomusculares como la artrosis, pero también es cierto que hay recomendaciones que ayudan a retrasar su aparición y disminuir su impacto. Evitar el sobrepeso, fortalecer la musculatura para que el desgaste de los cartílagos sea menor y cuidar la higiene postural, son las principales. Estas medidas preventivas ayudan a que las articulaciones sean más sanas y flexibles.
  • Es vital incluir una actividad deportiva regular y adaptada a las capacidades, con el fin de combatir el sedentarismo.
  • Una última recomendación a los pacientes es que escuchen su cuerpo, que no le resten importancia a los primeros síntomas de una enfermedad que se puede cronificar y que además no duden en hablar de su dolor. Es importante que tomen conciencia del autocuidado, de la misma forma como cuidan a otros, y que no sientan pudor de hablar de su dolor con libertad.

IMPORTANTE
Este blog tiene como objetivo dar a conocer la actividad de la Clínica del Dolor de Madrid al público en general. En ningún momento la información de estas líneas reemplaza el diagnóstico médico o la prescripción de tratamiento que determine el personal sanitario para cada paciente.