Las voces del dolor crónico

Afortunadamente, cada día crece la información científica acerca del dolor crónico y sus consecuencias. Pero, ¿qué mejor que escuchar también a los pacientes con motivo del Día Internacional del Dolor Crónico que se conmemora el 17 de octubre?

Con este ánimo, la Clínica del Dolor de Madrid asistió por segundo año consecutivo al evento organizado por la Sociedad Española del Dolor (SED) titulado “Tu Dolor Importa”. Los pacientes y también algunos de los especialistas que tratan directamente la complejidad del dolor crónico aprovecharon este espacio para reflexionar, e incluso para hacer autocrítica. A ello nos vamos a referir a continuación.

Medicina pública sobresaturada

Este es sin duda uno de los graves problemas que comparten tanto médicos como pacientes. Los primeros se quejan del poco tiempo que tienen para estar en consulta. Y los segundos de que sus médicos los atienden con prisa. Frases como “el doctor ni me miró a los ojos, solo se limitó a escribir en el ordenador lo que yo le decía”, o “siento que me oye pero no me escucha”, describen tanto los sentimientos de muchos pacientes tras acudir a una cita médica como la presión a la que muchos profesionales de la salud se ven sometidos.

La presidenta de la Asociación Española de Migraña y Cefalea, Isabel Colomina, asegura al respecto que el médico de la sanidad pública ha tenido que aprender a manejar esos diez minutos que le asignan por paciente. “Muchas veces no es que no quieran mirar a la persona, si no que mientras la oyen van escribiendo en su historia. Es decir, lo hacen para gestionar mejor el tiempo”, asegura Colomina.

La pregunta que surge entonces es: ¿puede hacer algo el paciente frente a esto? La respuesta es sí. Desde las propias asociaciones se les insiste a los pacientes para que preparen con antelación la cita con el médico de cara a un mejor aprovechamiento del tiempo. La persona debe tener muy claro, y si es necesario por escrito, las prioridades a tratar en la consulta, siempre de mayor a menor grado de importancia, y evitar desviarse del tema. De esta manera, evitará sentir frustración por no haber obtenido respuesta a sus principales preocupaciones.

Humanizar el dolor

Suena raro y casi que impensable que se tenga que hablar de “humanizar” el dolor, cuando resulta obvio que son seres humanos quienes lo padecen y quienes lo tratan. Pero lo cierto es que es necesario, y así lo han confirmado las participantes de la mesa titulada Humanización de la asistencia a personas con dolor crónico, en la que se trató el tema.

“Se habla del efecto placebo de los medicamentos, pero también hay un efecto placebo del personal sanitario. Cuando en ese trato hay humanidad, cuando el profesional que te está cuidando lo hace con cariño y empatía te sientes mucho mejor”, señala Colomina. Esto es humanizar el dolor.

Por su parte, la doctora Concha Pérez, jefa de la Unidad del Dolor del Hospital Universitario La Princesa de Madrid, ha hecho autocrítica frente a este tema. Según la especialista, en las facultades de medicina no se enseña específicamente a tratar al paciente. Son habilidades que algunos logran desarrollar y otros no tanto. Para ella, con respecto al dolor, el problema es que al ser una patología transversal no es de nadie en concreto, de ninguna especialidad, y considera que el dolor debería ser una asignatura en todas las facultades de cualquier ciencia de la salud. “Eso ayudaría a humanizarlo mucho más, pues se entendería su complejidad”, asegura Pérez.

Para esta profesional, otra forma de humanizar la atención de pacientes con dolor crónico severo consiste en la creación de circuitos coordinados en los hospitales, y ello recae en las gerencias de estas instituciones. Para Pérez, un paciente con una enfermedad compleja no debería tener que ir un día al hospital para verse con un especialista y al otro día regresar para ver a otro y así sucesivamente. En últimas, lo que pide es que “se gestione pensando en el bienestar de la persona enferma y para ello debe haber más organización interna, estructurada y lógica en los centros hospitalarios”, concluye.

Sensibilizar frente al dolor es otra forma de humanizarlo

Tanto para pacientes como para el personal sanitario el dolor no es valorado en la sociedad, incluso está denostado.

Otra de las quejas de los pacientes con dolor crónico es que la gente suele equiparar su dolor con el de ellos y le restan importancia. Y en realidad no hay punto de comparación. Los pacientes dicen: “No es lo mismo un dolor de unas horas, que con una pastilla y reposo remite, que un dolor que te puede afectar las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los 365 días del año, que es de lo que va el dolor crónico”.

De ahí que sea necesario sensibilizar a la sociedad frente al dolor crónico para evitar actitudes y comentarios que los propios afectados califican de frustrantes. Frases que parecen inofensivas o de consuelo como “es que te quejas por nada, tómate una pastilla y listo”; “vete a trabajar que así se te olvida”; o una que consideran aún más invalidante: “pero si tienes buena cara, no parece que te doliera nada”, hacen, por el contrario, que los pacientes se sientan más incomprendidos y tildados de quejicas.

Patricia Porteiro que forma parte de la Asociación de Niños y Adolescentes con Artritis Idiopática Juvenil de Euskadi, comenta que desde que su hijo fue diagnosticado con esta enfermedad a los cinco años, y a la que se sumó luego la Enfermedad de Crhon, no solo les ha tocado lidiar con el dolor todos los días y vivir momentos tan difíciles como cuando el pequeño le dijo que para vivir con tanto dolor prefería no hacerlo, sino que además han tenido que aprender a vivir con comentarios y comparaciones fuera de lugar en los últimos nueve años. Por eso, pide más empatía. Lo que quieren los pacientes en general es que si no podemos ponernos en la piel del otro, por lo menos callemos.

Para terminar esta primera entrada con las voces de los pacientes y médicos en torno al dolor crónico, podemos concluir que el dolor es una enfermedad invisible que existe y necesita que todos seamos conscientes de ello, desde el personal médico, pasando por los mismos pacientes, hasta los familiares y la sociedad en general.

IMPORTANTE
Este blog tiene como objetivo dar a conocer la actividad de la Clínica del Dolor de Madrid al público en general. En ningún momento la información de estas líneas reemplaza el diagnóstico médico o la prescripción de tratamiento que determine el personal sanitario para cada paciente.