Vulvodinia: el dolor oculto

Las mujeres que llegan a la Clínica del Dolor de Madrid con diagnóstico de dolor crónico en la zona perineal, suelen ser personas que a fuerza de vencer muchos prejuicios (empezando por los propios), logran acudir al lugar indicado para tratar su molestia, descrita por la ciencia como vulvodinia.

Se trata de un dolor crónico en la zona de los genitales acompañado, la mayoría de las veces, de molestias descritas como ardor, quemazón o picor. Debe llevar al menos tres meses en la paciente y se han debido descartar otras patologías que produzcan dolor en esta zona para ser considerado como crónico.

Debido a la dificultad para hablar con los médicos sobre salud sexual que enfrentan algunas mujeres, por entender de manera equivocada que tales molestias pueden estar asociadas a mala higiene, a prácticas sexuales de riesgo o a infecciones genitales, muchas de ellas mantienen en secreto su dolencia y optan por la automedicación de analgésicos o de tratamientos de venta libre para combatir infecciones.

En otras ocasiones son los propios médicos los que, por cierto desconocimiento, atribuyen la dolencia a ciertas condiciones de ánimo de sus pacientes.

Lo cierto es que la disminución de la calidad de vida de las mujeres que padecen vulvodinia es evidente. Este trastorno genera, entre otras cosas, episodios de ansiedad, alteración del sueño, depresión severa y problemas de pareja.

Y es que la gran mayoría de mujeres con vulvodinia afirman que no pueden mantener relaciones sexuales ni estar mucho tiempo sentadas. Algunas han tenido que renunciar a practicar deportes como la equitación o el ciclismo. Las consecuencias de tales limitaciones pueden llegar a ser graves para las emociones de la paciente, si no es tratada por un equipo multidisciplinar como el de de las unidades especializadas en dolor crónico.

¿Cuáles son los síntomas de la vulvodinia?

El principal síntoma de la vulvodinia es el dolor permanente o esporádico, pero recurrente, en la zona de la vulva.

En algunos casos el dolor se siente en diferentes áreas de la vulva y en momentos distintos, de manera constante o intermitente. En otros, puede presentarse en una determinada región del órgano en el momento de someterla a presión, como ocurre en las relaciones sexuales, con el uso del tampón o cuando se permanece mucho tiempo sentada.

¿Cuál es la causa de la vulvodinia?

Actualmente la causa de esta patología es desconocida. Durante algún tiempo se creyó que se trataba de una alteración psicosomática provocada por la ansiedad y el estrés, pero no se pudo demostrar la relación causa-efecto en todos los casos, ya que, en algunos, los cambios emocionales parecían más una consecuencia que un desencadenante.

La tesis que manejan los investigadores en la actualidad, señalan que el origen de la vulvodinia puede ser multifactorial. De ahí la importancia del tratamiento multidisciplinar que brindan unidades especializadas como la Clínica del Dolor de Madrid.

Entre los principales factores se han identificado los siguientes:

  • Cambios hormonales
  • Músculos débiles del piso pélvico
  • Irritación o lesión de los nervios de la vulva
  • Alergia a ciertos químicos o tejidos textiles
  • Factores genéticos que causan sensibilidad al dolor

El silencio no es la solución

Como mencionamos atrás, la gran mayoría de las pacientes que padecen vulvodinia no hablan de este tema con su médico, casi siempre por vergüenza.

La sugerencia es que las mujeres que tienen algunos de los síntomas que relacionamos anteriormente, deben darle la importancia que se merece y consultarlo con su médico de cabecera para que sean derivadas al ginecólogo. Será este especialista quien ordene las respectivas pruebas para descartar si el dolor vulvar es producido por otra razones.

El otro gran enemigo, en este caso, es la automedicación, ya que muchas pacientes recurren con frecuencia al uso de tratamientos de venta libre para la candidiasis vaginal, pero lo único que consiguen es enmascarar algunos síntomas por un tiempo.

¿Se puede prevenir la vulvodinia?

No existe forma de prevenir la aparición de dolor vulvar, pero sí que hay ciertas recomendaciones que se pueden seguir una vez instaurada:

  • Se recomienda el uso de ropa interior de algodón
  • Se desaconseja el uso continuado de salvaslips o protectores íntimos
  • Si hay sequedad vaginal, lo indicado es usar lubricantes lo más naturales posible y si son a base de agua, mejor
  • Se debe evitar el uso de pantalones muy ajustados
  • Para la práctica deportiva, lo ideal es que la ropa sea transpirable

¿Cuál es el tratamiento de la vulvodinia?

En la actualidad, en la Clínica del Dolor de Madrid abordamos el tratamiento con un enfoque multidisciplinar, tanto farmacológico como de rehabilitación del suelo pélvico, procedimientos intervencionistas del dolor y apoyo psicológico.

IMPORTANTE
Este blog tiene como objetivo dar a conocer la actividad de la Clínica del Dolor de Madrid al público en general. En ningún momento la información de estas líneas reemplaza el diagnóstico médico o la prescripción de tratamiento que determine el personal sanitario para cada paciente.